El Blog de Susana Pataro

Informacion y Reflexiones

Jane Goodall en Argentina – Entrevistas, fotografias, ecos de una visita I

Jane Goodall en la Argentina

“Es esperanzador ver que a los jóvenes les interesa mi mensaje”

Con la paciencia y la pasión como aliadas, la británica Jane Goodall revolucionó el conocimiento sobre los chimpancés al descubrir que, igual que el ser humano, crean herramientas, tienen emociones y hasta cultura. A los 75 años, pasa 300 días al año viajando para generar conciencia sobre la necesidad de cuidar el medioambiente. Lejos de limitarse al “salven a los monos”, a Goodall también le preocupa las personas. Estuvo en Buenos Aires y PERFIL dialogó con ella.

Por Luciana Díaz

Es inglesa pero su lugar en el mundo está en Tanzania, más precisamente en Gombe, donde vivió 40 años estudiando el comportamiento de los chimpancés. Sin embargo, hoy a sus 75 años, Jane Goodall elige vivir entre aviones y hoteles, lejos de la calma de la naturaleza; y de su hijo y sus nietos, que se quedaron en el corazón de Africa. Es que se dio cuenta de que para proteger a los simios, en riesgo por la caza indiscriminada, la deforestación y la crisis medioambiental que arrasa con sus hábitats, debía explicarle al mundo lo que estaba pasando. 

Goodall_k

Por eso, la primatóloga dedica unos 300 días al año a viajar por el planeta dando conferencias o reuniéndose con líderes mundiales para difundir su mensaje conservacionista, que va más allá del “salven a los monos”. Así fue como esta semana Jane Goodall llegó por primera vez a la Argentina: vino a participar del Congreso Forestal Mundial (que terminó el viernes), brindar dos charlas ante auditorios emocionados y recibir el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Córdoba. 

Admiración. La mujer que llegó a Africa en 1957 sin formación académica alguna, sorprendió al saludar a una multitud reunida en la Facultad de Veterinaria de la UBA imitando el sonido de los chimpancés. Dos horas después, y luego de un cerrado aplauso de pie y de más de media hora de recibir besos, abrazos entre lágrimas, pedidos de fotos compartidas y de firmas para libros que serán guardados como tesoros, Goodall fue despedida por un grupo de alumnos en el mismo idioma de los simios con el que se presentó. PERFIL fue testigo de su emoción.

—¿Cómo se siente cuando es recibida de esta manera?

—Siento que hay esperanza para el futuro porque es la forma de los jóvenes de agradecerme y de demostrar que les interesa mi mensaje. Creo que represento valores que ellos sienten que son importantes. Es muy esperanzador.

Fanática de Tarzán, y celosa de la otra Jane, Goodall siempre quiso conocer Africa. Lo logró a los 23 años y su encuentro con el famoso arqueólogo y paleontólogo Louis Leakey convirtió su sueño en realidad. Sorprendido por el empuje de la joven Goodall le encomendó el estudio de un grupo de chimpancés en Tanzania. Luego de sortear innumerables contratiempos logró su meta, y al poco tiempo, golpeó el ego humano al descubrir que el Homo sapiens no era el único capaz de crear herramientas, como se creía hasta entonces: escondida, pudo ver cómo un chimpancé pelaba una ramita con hojas, la introducía en un nido de termitas, la sacaba y se la llevaba a la boca para alimentarse.

Durante los 40 años siguientes Goodall siguió revolucionando el mundo científico desafiando los paradigmas establecidos: no sólo bautizó con nombre en lugar de números a los “bichos” que analizaba (algo que académicamente fue muy cuestionado) sino que además postuló que los chimpancés tienen emociones y cultura, ya que aprenden y transmiten ese conocimiento de generación en generación. Por la calidad de su trabajo fue admitida en la Universidad de Cambridge para obtener un Máster en Etología, a pesar de no tener estudios de grado.

—Nosotros tenemos la palabra y ellos no, ¿eso hace la diferencia?

—La capacidad cognitiva está ahí, aunque no desarrollaron el lenguaje. No sabemos por qué. En verdad podríamos preguntarnos por qué nosotros sí… es probable que alguna presión evolutiva nos haya forzado a desarrollarlo. De todas formas, pudieron salir adelante sin él.

De gorilas y chimpancés

En 1977, Jane Goodall fundó el Instituto que lleva su nombre, desde donde se siguen las investigaciones que inició en Gombre y se promueve la protección de los chimpancés. Pero va más allá: también apoya programas humanitarios y de cuidado del medio ambiente (más información en http://www.janegoodall.org).

Pionera en el estudio de los simios, Goodall comparte el cartel por su aporte a la comprensión de los primates con Dian Fossey. Famosa por la película Gorilas en la niebla, que llevó su vida al cine, Fossey también empezó su carrera de la mano del paleontólogo Louis Leakey. Pero en su caso la pasión fue demasiado lejos: enfrentada a los cazadores furtivos fue asesinada en 1985

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el noviembre 9, 2009 por en Africa, Argentina, Biodiversidad, Chimpances, Ciencia, Conservacion, Gorilas, Mujer, Ruanda, Sociedad y Cultura.