El Blog de Susana Pataro

Informacion y Reflexiones

Jiggs,Cheeta,Cheetah, Mike,Harry,Zippy,David y los otros…R.I.P.

En los últimos días de 2011 los medios filmados y escritos de nuestro mundo globalizado hicieron un paréntesis – entre las impresionantes  exequias de Kim Jong-Il, los planes nucleares de Iran, el difícil dialogo de Vladimir Putin con la oposición, la represión en Siria y los atentados perpetrados por “Boko Haram” en Nigeria- para evocar la muerte del chimpance Cheetah. Las imágenes que acompañaron la noticia- impregnadas de nostalgia – muestran escenas de las películas mas emblemáticas de la serie de Tarzan , inmortalizada en la década del 30 por Johnny Weismuller y Maureen O’Sullivan , y fotos de un chimpancé celebrando su 75 cumpleaños con gorrito de cotillón frente a una torta “preparada sin azúcar” en atención a su diabetes.

La noticia explica que el fallecimiento del chimpancé que,  “con sus 80 años era el animal mas viejo del mundo”  , como lo habria reconocido hasta la Guia Guiness 2001,  se produjo por una insuficiencia renal, en “Sunscoast Primate Sanctuary”, un santuario de primates de Palm Springs, Estado de Florida, que en su home page reproduce una imagen de Cheetah y la siguiente “noticia fúnebre”:

“It is with  great sadness that the community has lost a dear friend and family member on December 24, 2011. Cheetah, star of the Tarzan films, passed away after kidney failure during the week of December 19, 2011. The Sanctuary’s residents and volunteers would like to thank all of the community members for their continued support as the Sanctuary continues to expand on the legacy and foundation Cheetah continues to oversee as he watches over his supporters, friends, and family”http://suncoastprimate.homestead.com/index.html

Para los que – como es mi caso – vivíamos en Argentina en la década del cincuenta, Chita – de quien se decía era “mona” y no “Mono”- evoca, sobre todo,  la serie que se transmitía de lunes a viernes por Radio Splendid en horas de la tarde después del colegio. Nunca pude olvidar los alaridos que lanzaba “Tarzan, el rey de la selva”,  protagonizado por Cesar Llanos, ni la voz melodiosa de “Juana”, encarnada por Mabel Landó o el personaje más cercano en edad, “Tarzanito” (o “Toddyto”), interpretado por Oscar Rovito. Todo bajo la el auspicio de Toddy, una bebida chocolatada que, mezclada con leche fría o caliente, nos deleitaba.

Era tal el éxito de la emisión que se cuenta el Presidente Peron habría exclamado: “Pero, che… éstos tienen mas convocatoria que nosotros!…”

La génesis del mito

En la historia original que dio nacimiento a Tarzan, concebida por el escritor y periodista estadounidense Edgar Rice Burroughs a principios del siglo XX, no había ningún miembro del grupo familiar que respondiera a las características de Cheetah. En la “saga” que se desarrolla a lo largo de numerosas novelas – y que con el tiempo inspiro “comics”, películas y series radiales – Tarzan – cual un Rómulo y Remo moderno – es personificado como un joven huérfano de origen aristocrático abandonado por sus padres en la selva que termina siendo criado por una mona de nombre Kama, quien después desaparece de la escena. Solo en episodios posteriores aparece Nkima, otro simio que acompañaba al personaje en sus desplazamientos de liana en liana.

Fue necesario que la historia llegara a Hollywood para que, en 1932,  Cyril Hume, el guionista de “Tarzan de los monos”, introdujera el personaje de “Cheetah” que alcanzó una popularidad tal que se convirtió en un icono planetario. Ello podía entenderse, en principio, porque era la primera vez que el público se veía confrontado a la imagen de un chimpancé con su sorprendente parecido a un ser humano, haciendo cosas que parecían muy divertidas y se aliaba, simpáticamente,  con el héroe de la historia. La función de Cheeta era la de transmitir mensajes entre Tarzan y sus aliados, hacer “monerías” para aliviar la tensión y, ocasionalmente, traer animales amigos de Tarzan al rescate del hombre-mono

Pero un chimpancé-actor no surgía de la nada. En la década del 30 en los Estados Unidos había  personajes que se dedicaban a incursionar por el Africa para conseguir chimpancés bebes para la experimentación medica,   los laboratorios de la NASA o la industria del espectáculo. Tambien estaban quienes entrenaban a estas criaturas para que pudieran cumplir tareas , que competían esencialmente a humanos,  como fue el caso del matrimonio compuesto por Tony y Jacqueline Gentry. Tony Gentry es reputado por haber entrenado más de 50 chimpancés para “trabajar” como actores;  dos de ellos,  “tuvieron el honor” de ser lanzados al espacio en el cuadro del Programa Mercury de la NASA.

Pasando en limpio las cosas : “Cheetah”no fue uno sino que varios chimpancés  acompañaron a Weissmuller en sus films,  desde “Tarzan de los monos”  (Tarzan of the apes, 1932), “Tarzan y su compañera (Tarzan And His Mate , 1934),  “La fuga de Tarzan”(Tarzan Escapes ,1936), “Tarzan y su hijo” (Tarzan Finds A Son!,1939), “El Tesoro de Tarzan” (Tarzan’s Secret Treasure ,1941) y “Tarzan en Nueva York” (Tarzan’s New York Adventure ,1942). De algunos de ellos se sabe en cuáles films participaron pero no cuándo ni dónde murieron. No era usual otorgar crédito a esos “actores” que naufragaron en el olvido pero que se convirtieron genéricamente en “Cheetah”,  el compañero inseparable del hombre-mono.

Cuando el mito parece encarnarse

Cuando Gendry sintió próximo el fin de su vida expreso el deseo que Cheeta, con quien se había encariñado profundamente y se habia convertido en un chimpancé adulto y por tanto inmanejable,  fuera eutanasiado porque no creía que alguien pudiera hacerse cargo de él. Y es en este punto donde entra en escena su sobrino, Dan Westfall,  que traía a cuestas una larga carrera en el negocio del espectáculo.  Por la década del 60 se había iniciado actuando en diversos programas televisivos y espectáculos en que aparecía con chimpancés – entrenados por su tío – vestidos como personas, jugando al golf, tocando instrumentos musicales, como el famoso conjunto conocido como los “marquis chimps”. Sus “performances” musicales continuaron por 20 años al cabo de los cuales , como era una persona de buen corazón, termino por sensibilizarse con la situación penosa y los horribles padecimientos  de los animales utilizados como actores quienes muchas veces morían en el curso de agotadores y brutales sesiones de entrenamiento.

Westfall logro convencer a su tío de no eutanasiar al chimpancé y es así como hereda a Cheeta y con él la historia que Gentry había ido “enriqueciendo” durante los años como si se tratara del ”script” de un film de Hollywood.

La historia que termino trascendiendo desde el santuario californiano al resto del mundo – y que hasta le hizo “pisar el palito” a la Guía Guiness – descansaba por tanto sobre el relato que el propio Westfall recibió sin chistar de su tío. Según ella , Gentry había adquirido a Cheeta cuando era un chimpancé bebe durante una visita a Liberia , en África Occidental, en 1932 introduciéndolo subrepticiamente dentro de su chaqueta en un vuelo de Pan American que lo llevaba de regreso a los Estados Unidos. Aunque no sabía a ciencia cierta la fecha de nacimiento de Cheeta, Gentry lo festejaba puntualmente el  9 de abril, día  de su desembarco en Estados Unidos.

Siempre segun el mismo relato ,   Cheeta no solo había secundado a Tarzan-Weismuller en todos los films de la saga sino que ulteriormente apareció junto a Ronald Reagan en “Bedtime for Bonzo (1951)  y , ya retirado,  hizo una excepción en 1966  para interpretar el papel de Chee Chee – su “ultimo rol cinematográfico “- junto  a  Rex Harrison en “Dr. Doolittle”

C.H.E.E.T.A

Sensibilizado por la Dra. Jane Goodall , que fue para Westfall una gran inspiración según sus propias palabras,  y desilusionado por el mal trato que la industria del espectáculo daba a los animales, en particular a los grandes simios,  en 1991 Dan Westfall decide fundar C.H.E.E.T.A. – en ingles “Creative Habitats and Enrichement for Endangered and Threatened Apes” (Habitats originales y enriquecimiento para simios amenazados y en peligro de extinción) con la misión de cuidar y ofrecer actividades de enriquecimiento para estimular su curiosidad , a grandes simios (chimpancés, gorilas, orangutanes) y monos ex estrellas del “show business”. En su página web (http://www.cheetathechimp.org) explica que el nombre del establecimiento fue adoptado precisamente para llamar la atención sobre los animales que son usados y abusados por la industria del entretenimiento cuando no muertos durante sus actuaciones y entrenamiento.

La mentira de la jungla

Las cosas quizá no hubieran tomado el cariz que luego tomarían si no hubiera sido porque Dan fue por más. En efecto, hacia fines de 2007 a través de su agente tomo contacto con el escritor y periodista Richard Rosen con el propósito de escribir una biografía de Cheeta , empresa que se vislumbraba estimulante sobre todo por sus aspectos financieros. Sin embargo, con el correr de la investigación que inicio el periodista para documentar su libro comenzaron a surgir serias incongruencias en el “relato oficial”.

Para comenzar,  Rosen comprobó que Pan Am recién inauguró sus vuelos transatlánticos en 1939 con lo que la fecha inicial de 1932 para la llegada de Cheeta a Nueva York a bordo de la compañía perdió todo sustento real. Otro ejemplo que evidenciaba la ligereza con que todos habían opinado fue el relativo al papel de Chee Chee en ”Dr. Doolittle” que, saltaba a los ojos, había sido interpretado por un animal juvenil de no más de 8 años – y no los 34 que habría tenido Cheeta de mantenerse el relato original de Gentry-. Lo mismo podría haberse dicho de Bonzo, el pequeño chimpancé que actuó junto a Ronald Reagan.

Respecto de los chimpancés que actuaron en la saga de Tarzan una observación detenida también le permitió aseverar que no eran el mismo individuo ya que los chimpancés, si bien con el paso de los años experimentan como los humanos transformaciones en su fisonomía,  no sufren- por el contrario-  cambios sustanciales en la forma de sus orejas.

Los entrenadores de animales entrevistados por Rosen en la búsqueda de pistas que le ayudaran a determinar los orígenes, cada vez mas inasibles,  de Cheeta coincidieron en que éste habia comenzado “su carrera” trabajando en un parque de diversiones en Santa Mónica, al sur de Los Ángeles, y que en 1967 , cuando tenía 6 o 7 años fue vendido a Gentry lo que significaba que habría nacido alrededor de 1960. Es decir que si bien pudo trabajar en “Dr. Doolittle” no tenia asidero atribuirle su participación en la saga de Tarzan donde seguramente habían sido utilizados otros chimpancés cuyos rastros se habían perdido en los meandros de la sórdida historia de la industria del espectáculo.

En fin, las constataciones que se iban sucediendo a medida que avanzaba la investigación fueron tan contundentes que dieron por el suelo con las pretensiones (o las locas fantasías) de Gentry y las ilusiones de Westfall. Con un estilo ágil y no desprovisto de humor Rosen expone sus peripecias en un artículo de “The Washington Post Magazine, del 7/12/2008:”Lie of the Jungle: the truth about Cheeta the chimpanzee”

http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2008/11/25/AR2008112500939.html

Las noticias resultaron demoledoras para Westfall quien rechazo la alternativa que le propuso Rosen de escribir un libro distinto en el que,  partiendo de la historia de Cheeta, ilustrara – y educara – al público acerca de los mitos generados  por la industria del espectáculo. Sin embargo Westfall fue lo suficientemente honesto como para, con la ayuda de Rosen, introducir un cambio en la pagina web del sitio del santuario referido a los descubrimientos sobre la identidad de Cheeta:

“Here’s an update to Cheeta’s unusual story. Uncle Tony told Dan that Cheeta was one of the original chimps starring in Tarzan movies from the 1930s and 1940s. Several years ago, Dan started working with a writer on Cheeta’s biography. Dan wanted someone to tell the story of Cheeta’s life as the world’s oldest chimpanzee and as one of the original chimpanzees appearing in the old Tarzan movies. By December 2007, the writer’s research had unexpectedly revealed that our Cheeta is unlikely to be as old as we’d thought, although he is clearly old. It is also difficult to determine which movies, if any, our Cheeta may have been in. As a result of this discovery, we updated our website as soon as we could, by late January 2008, to reflect the information putting Cheeta’s life history in doubt. It appears that the facts of our Cheeta’s past will almost certainly remain a Hollywood mystery”

Los descubrimientos de Rosen no parecieron incidir en la popularidad de Cheeta ni en el interés del público ya que cuando  en 2007 celebro sus (supuestos) 75 años la noticia “del cumpleaños del chimpancé más viejo del mundo” dio la vuelta al mundo y Cheeta disfruto de la torta “sin azúcar” acorde con su diabetes. Dan conto que tras la revelación de Rosen recibió mails de muchas personas en que expresaban que “el mito y la magia son mucho más importantes que los hechos y las cifras”.

Yo Cheeta

Sin que Dan ni Cheeta lo hubieran “autorizado” expresamente, ni estuvieran siquiera enterados de la iniciativa,  ese mismo año en Gran Bretaña fue publicada una “autobiografía” de Cheeta, “Me Cheeta”. Su autor, un joven escritor ingles de nombre James Lever, en un libro que fue en general bien recibido por la crítica – sin cuestionar el relato original de Gentry sobre los orígenes y edad de Cheeta – se dedica a incursionar en los años dorados de Hollywood a través de una historia salpicada de anécdotas picantes sobre algunas de las mayores “celebrities” de la meca del cine, desde la mirada de Cheeta, quien – sin proponérselo – continuaba así alimentando el mito (y la confusión…)

http://www.guardian.co.uk/theguardian/2009/aug/01/me-cheeta-james-lever-interview-booker-prize

http://www.themanbookerprize.com/prize/books/390

La historia paralela

Mientras tanto, en el Estado de Florida, a varios miles de km de California donde Dan Westfall seguía tratando de digerir las amargas revelaciones sobre “su” Cheeta,  había ido prosperando otro establecimiento de larga y sinuosa historia: “Sunscoast Primate Sanctuary”. En su página web explica que durante los últimos 50 años el establecimiento “así como las organizaciones que lo precedieron” proveyeron de un hogar seguro para los  animales necesitados de un santuario.

Los orígenes de Sunscoast se entrelazan con las vicisitudes de una pareja de artistas ambulantes, Bob y Anna Mae Noell, de una larga tradición de comediantes y de compañías que florecieron en el mundo rural estadounidense a comienzos del siglo XIX. Bob dejo su Virginia natal a la temprana edad de 12 años y conoció Anna, con quien se caso en 1931 comenzando con sus shows ambulantes en pequeños pueblos del sur de los Estados Unidos. Además de vender joyas y caramelos, entretenían al público con exhibiciones de ventriloquismo y luchas de “gorilas gladiadores” (que eran en realidad chimpancés) con miembros del público – generalmente en estado de ebriedad  – que los desafiaban. El libro “Noell’s Ark Gorilla Shaw” ilustra estos hechos que no poder caracterizar una época en la historia del espectáculo dejan de ser aberrantes.

En 1971 los Noell abandonaron su vida nómade y convirtieron su casa de Tarpon Springs en “Noell’s Ark Chimp Farm” conocida popularmente como la “granja de los chimpancés”,  un lugar donde exhibían chimpancés , gorilas y otros animales  y permitían que el público se acercara a las jaulas y se tomara fotos con ellos. En 1991 el Departamento de Agricultura revoco la licencia federal de Chimp Farm por haber comprobado las graves denunciadas formuladas por organizaciones de derechos de animales acerca de las condiciones deplorables en que eran mantenidos los animales.

Bob Noel falleció en 1991 y Mae en el 2000. En 2008 su nieta, Debbie Cobb, reabrió “Noell’s Ark” bajo el nombre de “Suncoast Primate Sanctuary” (http://www.floridamemory.com)

En el anuncio aparecido en los últimos días de 2011 se alude a la muerte de Cheetah – con h al final – como el chimpancé más viejo del mundo que habría sido, el si, quien acompaño las aventuras de Tarzan-Weismuller. Cuando los medios entrevistaron a la Sra. Cobb para ampliar y justificar la información expreso que sus abuelos habían adquirido Cheetah alrededor de 1959 o 1960 pero no pudo brindar ninguna prueba escrita sobre sus orígenes por cuanto en 1995, según argumento, un incendio había arrasado los archivos del antiguo establecimiento.

Epilogo

Quisiéramos terminar esta larga – y agobiante – historia con un video de la actriz Angélica Houston dirigido a productores cinematográficos y televisivos referido al uso de grandes simios en la industria del espectáculo donde describe la forma en que chimpancés y orangutanes – que son especies amenazadas – son brutalmente arrancados de su hábitat y de sus madres y la forma en que son entrenados – a los golpes y privándoseles de alimento – en el curso de sesiones que no se diferencian en mucho de sesiones de tortura.

Un comentario el “Jiggs,Cheeta,Cheetah, Mike,Harry,Zippy,David y los otros…R.I.P.

  1. Verito!
    abril 1, 2015

    Hola Susana, buenas. Te cuento que llegué a tu blog buscando info de Toddy porque estoy escribiendo mi tesis de grado acerca de la historia publicitaria de la marca y me interesaría hacerte una entrevista con tus anécdotas de Toddy a la hora de la merienda, sería de mucha utilidad tu testimonio, saludos

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Información

Esta entrada fue publicada el diciembre 31, 2011 por en Africa, Chimpances, Ciencia, Conservacion, Gorilas, Libros, Sociedad y Cultura.