El Blog de Susana Pataro

Informacion y Reflexiones

Africa mia

Virginia Echavarría es una argentina que desde 2007 trabaja en Africa, en programas de protección de recursos naturales. Convivió con el fuego cruzado de los conflictos militares y contrajo enfermedades que ni las vacunas ni la profilaxis detienen. Vive en Uganda con Serafín, su hijo de 3 años y medio, a quien tuvo con un congolés que la abandonó por cuestiones raciales.

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A la aventura… “Veo un cartel con luces de neón. Dice ‘aventura’”, le pronosticó una tarotista. Y Virginia Echavarría (41) llamó a su propio destino cuando decidió colgar su título de Arte con especialización en Diseño Gráfico que había obtenido en Londres para encarar un plan de acción para mujeres artesanas en la Puna jujeña. Y de allí dio el gran salto al vacío: vivió cuatro años en medio del fuego cruzado de la guerra de la República Democrática del Congo que desde 1998 se cobró más de 5 millones de vida. Ahí desarrolló hornos para la producción de briquetas orgánicas como alternativa al carbón. Luego se trasladó a Uganda, donde hoy -con el aval de Naciones Unidas- maneja un programa de eficiencia energética, sustentabilidad y protección de recursos naturales.

Una nueva energía. En marzo de 2007 comenzó su idilio por Africa. Su primera parada fue Nairobi, después Kenia, y en Mutsora, la estación norte del parque natural más antiguo de Africa, conoció el hogar de los últimos 800 gorilas de montaña que quedan en el mundo. “Ya estaba metida en el baile y tenía que aclimatarme como fuera: desde vivir en una carpa, comer los mismos tres platos todos los días, bañarme con un único balde de agua fría detrás de una cortina de palos de bambú, usar linternas y lámparas de kerosene a la noche y esquivar todo tipo de insectos y animales, hasta aprenderme el plan de evacuación en caso de ataques. Sin mencionar las enfermedades que las vacunas y profilaxis no detienen, como malaria, fiebre tifoidea, tifus y amebas varias que me agarré repetidamente por falta de agua potable. Estuve así exactamente un año. Les daba soporte a los guardaparques a través de un blog, contando mis experiencias en conservación y generando financiamiento. Y de a poco me iba involucrando en proyectos de energía renovable”. El de la producción de briquetas combustibles orgánicas fue uno de estos proyectos: “Están hechas en base apapel, hojas secas de árboles, aserrín y desechos orgánicos con una máquina prensadora y son usadas como alternativa al carbón”.

Por las mujeres. En República Democrática del Congo colabora con el centro IFRADE de mujeres abusadas sexualmente, en Kadutu. “Entré en contacto con ellas a través de la hermana Elena Albarracín, una monja argentina que vive allí desde hace 30 años. IFRADE asiste a las que lograron escapar del secuestro de grupos rebeldes. Sus historias son desgarradoras. Los soldados invaden los pueblos saqueando lo poco que las familias puedan poseer. Matan brutalmente a mujeres, niños y hombres. Las mujeres son violadas delante de maridos e hijos, y luego toda la comunidad las rechaza porque son un símbolo de vergüenza”.

La maternidad. A su hijo Serafín lo tuvo con Kizito, miembro de la misma ONG en trabajaba. Es congolés, nativo de Bukavu. “Gracias a él logré sobrellevar todas las dificultades del primer año mientras mis otros colegas expatriados –dos ingleses y dos franceses– renunciaban o pedían traspasos. Cuando terminó nuestro contrato decidí acompañarlo a su ciudad. Vivimos juntos un año más. Nos separamos por decisión de él, estando yo embarazada de tres meses. Entonces volví al Parque de Virunga con el proyecto de las briquetas. Trabajé hasta la semana 36. Serafín nació en agosto de 2009 en Londres. Al mes viajé a Buenos Aires para que mi familia lo conociera y dos meses después partí de nuevo a Congo. Kizito se casó hace poco con una chica de su misma tribu. A Serafín lo ve sólo para su cumpleaños. Lo nuestro no funcionó porque la opinión de su familia pesó más que lo que sentía por mí. Su padre no aceptaba que se casara con una blanca, y menos aún que tuviéramos un hijo”.

Reportaje completo de Silvina Dell’Isola en Revista Para Ti , Nro.4741, de junio 2013

3 comentarios el “Africa mia

  1. merysundeaf
    junio 28, 2013

    Buenos días,

    te molesto Susana porque quería saber si tendrías un mail de Virginia para poder contactarme para el programa Radicados de Continental.

    muchas gracias!
    saludos!

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